Antecedentes:
En las últimas décadas, en el Perú, junto con la extensión de coberturas de los servicios de salud se ha observado un incremento sostenido en las coberturas de inmunización. Para enfermedades como Difteria-Pertussis-Tétano (DPT3) y el sarampión la cobertura se elevó de 16% y 23% respectivamente en 1980, a 90% y 97% en 1995. Como resultado, el Perú fue declarado libre de polio en el año 1991; y no se han reportado casos de sarampión desde el 2000.
En el proceso de las inmunizaciones en el Perú, se destaca en la década de los setenta, la implementación del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) y la sostenibilidad de sus acciones a partir de 1990, año en el cual, el Gobierno asumió el 99.9% de los costos totales de las tareas de inmunización ( vacunas, equipo, suministros, y costos operativos).
A comienzos del 2002, sin embargo, se produjo un descenso en las coberturas debido a varios factores, entre ellos, la alta rotación de los trabajadores de salud, la disminución del acceso de las poblaciones rurales a la inmunización debido a a problemas de suministro y a falta de información adecuada; otros factores relevantes han sido la transición súbita de los llamados Programas Verticales a Estrategias Sanitarias Nacionales de Salud, y la descentralización que ha requerido adecuaciones institucionales de acuerdo al rol de los diferentes niveles del sistema de salud.
Los factores antes mencionados, han tenido como consecuencia , dificultades en la coordinación entre las diferentes unidades operativas dentro del Ministerio y las direcciones regionales de salud, y en la provisión de servicios de salud en zonas rurales, en particular en poblaciones de difícil acceso y dispersa, financiamiento insuficiente para brindar servicios de vacunación de acuerdo a la realidad local y falta de acceso oportuno a información estadística con respecto a cobertura. Como consecuencia de ello, la cobertura de inmunización contra el sarampión y el DPT3 disminuyó en años recientes y, en el 2005, éstas bajaron al 80% y al 84%, respectivamente.
No obstante, el Gobierno está comprometido a invertir en su gente a fin de garantizar la sostenibilidad de las ganancias del crecimiento económico. Una prioridad, no sólo para el Gobierno nacional, sino también para los gobiernos regionales y la sociedad civil en general, es reducir la desnutrición crónica en nueve puntos porcentuales en donde la inmunización de menores, particularmente en las áreas rurales, es un elemento importante para lograr este objetivo.
En este marco, el Programa Umbral de Inmunizaciones tiene el encargo de ejecutar el plan propuesto por el Gobierno de Perú, desde el Ministerio de Salud, para elevar las coberturas de inmunizaciones en niños y niñas y contar con las capacidades que permitan mantener estas coberturas de inmunización por encima del 95%.